Roberto Arlt (Buenos Aires, 26 de abril de 1900 - ibídem, 26 de julio de 1942)
1926 - El juguete rabioso
1929 - Los siete locos
1931 - Los lanzallamas
“Porque no habrá en la noche un camino abierto por el cual se pueda correr una eternidad alejándose de la tierra.”
― Roberto Arlt, Los lanzallamas
¿Qué será de mí? En ese instante, sobre el alma, el cuerpo me pesaba como un traje demasiado grande y mojado.
Roberto Arlt, Traje
«No me importa nada. Dios se aburre igual que el Diablo».
Roberto Arlt, Los Siete Locos
“Es inútil. El vacío auténtico, como un blindaje, acoraza su vida. Se detiene junto a una silla, la toma por el respaldar, hace ruido con ella golpeando las patas contra el piso; pero este ruido es insuficiente para desteñir el vacío teñido de gris. Deliberadamente hace pasar ante sus ojos paisajes anteriores, recuerdos, sucesos; pero su deseo no puede engarfiar en ellos, resbalan como los dedos de un hombre extenuado por los golpes de agua, en la superficie de una bola de piedra. Los brazos se le caen a lo largo del cuerpo, la mandíbula se le afloja. Es inútil cuanto haga para sentir remordimiento o para encontrar paz. Igual que las fieras enjauladas, va y viene por su cubil frente a la indestructible reja de su incoherencia. Necesita obrar, mas no sabe en qué dirección. Piensa que si tuviera la suerte de encontrarse en el centro de una rueda formada por hombres desdichados, en el pastizal de una llanura o en el sombrío declive de una montaña, él les contaría su tragedia. Soplaría el viento doblando los espinos, pero él hablaría sin reparar en las estrellas que empezaban a ser visibles en lo negro. Está seguro que aquel círculo de vagabundos comprendería su desgracia; pero allí, en el corazón de una ciudad, en una pieza perfectamente cúbica y sometida a disposiciones del digesto municipal, es absurdo pensar en una confesión. ¿Y si lo viera a un sacerdote y se confiara a él? Mas, ¿qué puede decirle un señor afeitado, con sotana y un inmenso aburrimiento empotrado en el caletre? Está perdido, ésa es la verdad; perdido para sí mismo.”
― Roberto Arlt, Los lanzallamas
“Baldía y fea como una rodilla desnuda era mi alma. Busco un poema que no encuentro, el poema de un cuerpo a quien la desesperación pobló súbitamente en su carne, de mil bocas grandiosas, de mil labios gritadores. A mis oídos llegan voces distantes, resplandores pirotécnicos, pero yo estoy aquí solo, agarrado por mi tierra de miseria como con nueve pernos”.
Roberto Arlt, El juguete Rabioso
Fotogramas de peliculas de
Lucrecia Martel (December 14, 1966)
La Ciénaga, 2002
La Ninã Santa, 2004
La Mujer sín Cabeza, 2008
Musica:
ALEX KUBOTHA - Notturna
https://youtu.be/T6_fah49XDA
ALEX KUBOTHA - Angels never sing
https://youtu.be/AC2Wyo9HiCA
1926 - El juguete rabioso
1929 - Los siete locos
1931 - Los lanzallamas
“Porque no habrá en la noche un camino abierto por el cual se pueda correr una eternidad alejándose de la tierra.”
― Roberto Arlt, Los lanzallamas
¿Qué será de mí? En ese instante, sobre el alma, el cuerpo me pesaba como un traje demasiado grande y mojado.
Roberto Arlt, Traje
«No me importa nada. Dios se aburre igual que el Diablo».
Roberto Arlt, Los Siete Locos
“Es inútil. El vacío auténtico, como un blindaje, acoraza su vida. Se detiene junto a una silla, la toma por el respaldar, hace ruido con ella golpeando las patas contra el piso; pero este ruido es insuficiente para desteñir el vacío teñido de gris. Deliberadamente hace pasar ante sus ojos paisajes anteriores, recuerdos, sucesos; pero su deseo no puede engarfiar en ellos, resbalan como los dedos de un hombre extenuado por los golpes de agua, en la superficie de una bola de piedra. Los brazos se le caen a lo largo del cuerpo, la mandíbula se le afloja. Es inútil cuanto haga para sentir remordimiento o para encontrar paz. Igual que las fieras enjauladas, va y viene por su cubil frente a la indestructible reja de su incoherencia. Necesita obrar, mas no sabe en qué dirección. Piensa que si tuviera la suerte de encontrarse en el centro de una rueda formada por hombres desdichados, en el pastizal de una llanura o en el sombrío declive de una montaña, él les contaría su tragedia. Soplaría el viento doblando los espinos, pero él hablaría sin reparar en las estrellas que empezaban a ser visibles en lo negro. Está seguro que aquel círculo de vagabundos comprendería su desgracia; pero allí, en el corazón de una ciudad, en una pieza perfectamente cúbica y sometida a disposiciones del digesto municipal, es absurdo pensar en una confesión. ¿Y si lo viera a un sacerdote y se confiara a él? Mas, ¿qué puede decirle un señor afeitado, con sotana y un inmenso aburrimiento empotrado en el caletre? Está perdido, ésa es la verdad; perdido para sí mismo.”
― Roberto Arlt, Los lanzallamas
“Baldía y fea como una rodilla desnuda era mi alma. Busco un poema que no encuentro, el poema de un cuerpo a quien la desesperación pobló súbitamente en su carne, de mil bocas grandiosas, de mil labios gritadores. A mis oídos llegan voces distantes, resplandores pirotécnicos, pero yo estoy aquí solo, agarrado por mi tierra de miseria como con nueve pernos”.
Roberto Arlt, El juguete Rabioso
Fotogramas de peliculas de
Lucrecia Martel (December 14, 1966)
La Ciénaga, 2002
La Ninã Santa, 2004
La Mujer sín Cabeza, 2008
Musica:
ALEX KUBOTHA - Notturna
https://youtu.be/T6_fah49XDA
ALEX KUBOTHA - Angels never sing
https://youtu.be/AC2Wyo9HiCA
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2015-05-10
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